RINCONES DE APRENDIZAJE
Definición
Los rincones de aprendizaje son
espacios físicos que posibilitan intercambios diversos y flexibles entre las
niñas y los niños, mediante experiencias lúdicas, manipulativas, creativas,
exploratorias y de indagación. Estos espacios cuentan con distintos materiales
organizados en actividades específicas para que, de manera individual o en
pequeños grupos, los niños y las niñas los exploren, experimenten con ellos,
usen su creatividad, desarrollen su imaginación y jueguen, con lo cual se
fortalece su proceso formativo.
Propósito
Los rincones de aprendizaje favorecen la autonomía mediante
espacios organizados con materiales y actividades que impulsan la exploración,
experimentación, creatividad e imaginación. Permiten que niñas y niños decidan,
jueguen, investiguen y trabajen a su ritmo, sin exigir un producto final; lo
importante es enriquecer su experiencia y avanzar en los PDA.
Contenidos posibles de abordar
Los contenidos deben vincularse con el currículo y orientarse por los PDA,
siendo congruentes con las necesidades e intereses del grupo. Parten de la
realidad del aula, escuela, familia o comunidad, para que las niñas y los niños
relacionen lo aprendido con su vida cotidiana.
¿En qué consiste?,
¿cómo?
A partir de una necesidad, un
problema, un aspecto a mejorar, un tema de interés o de reflexión, una
situación cotidiana o un acontecimiento, se disponen áreas delimitadas
físicamente, cuyas actividades están diferenciadas en cada una; es decir, que
no establecen una secuencia o sucesión entre sí, pero que se articulan en
función de una propuesta más general, a modo de hilo conductor que integra las
actividades.
De esta manera, en el trabajo por rincones:
• Las niñas y los niños harán exploraciones y
se relacionarán en cada rincón para que libremente puedan aprender, reflexionar
y ampliar su conocimiento.
• Se organizará el trabajo
mediante la presentación de los rincones de aprendizaje que se implementarán,
los materiales dispuestos en ellos y las actividades generales que llevarán a
cabo, recuperando ideas y experiencias que se tengan sobre lo que se propone
realizar en función de los contenidos que se abordarán.
• Las actividades deberán estar
programadas, organizadas y representadas por la educadora en una ficha con
pictogramas por cada rincón; con ese apoyo visual, cuando las niñas y los niños
acudan a él, podrán acordar y seleccionar libremente las acciones a realizar.
Esta ficha también funcionará para el seguimiento de sus avances. Puede ser
como la siguiente:
Se deben definir cuántos días se dedicarán a cada rincón, así como el número de participantes, de modo que, al llegar al cupo establecido, las niñas y los niños deban acudir a otro.
Es necesario establecer los tres
momentos centrales en el desarrollo de cada jornada dedicada al trabajo por
rincones:
• La asamblea inicial, que es el
espacio donde se organizan, se toman acuerdos y se aclaran dudas.
• El trabajo en cada rincón.
• La asamblea de cierre, donde se comparte lo
realizado, lo aprendido, lo reflexionado, los avances y los pendientes.
Lo ideal es alentar a las niñas y
los niños a que elijan el rincón donde quieran trabajar. Es importante que
consideren sus necesidades, intereses, habilidades, entre otros aspectos que
les permitan reflexionar sobre lo que saben y quieren aprender.
Durante el tiempo de exploración
en los rincones, podrán desarrollarse intervenciones para dar seguimiento y
retroalimentación formativa a las actividades que se realicen.
Es importante considerar que, con
cada cambio de rincón, será necesario hacer una pausa para valorar lo realizado
hasta el momento, compartir la experiencia y, posteriormente, promover la
organización de nuevas agrupaciones. Cuando las niñas y los niños hayan
participado en todos los rincones de aprendizaje, o en la mayoría de ellos, será
el momento de hacer el cierre general.
Espacio, tiempo y materiales
Beneficios para las niñas y niños
• Permiten que los niños y las
niñas trabajen sin la presencia constante de una persona adulta, lo que
favorece su autonomía, mediante el aprendizaje de determinadas normas y el
desarrollo de una actividad mental independiente.
• Favorecen el diálogo entre las
niñas y los niños, así como el intercambio basado en la colaboración y ayuda,
puesto que el acompañamiento de los adultos está limitado.
• Ofrecen herramientas a la educadora para
poder obtener información que le permita hacer una evaluación formativa de
aquello que realiza cada grupo de niñas y niños en el rincón donde trabajan,
dando oportunidades para la retroalimentación cercana en función de lo que se
observa.
• Fomentan prácticas que, como el
trabajo en la asamblea de inicio y de cierre en cada jornada, favorecen el
respeto, la aceptación y la asimilación de las normas y valores para la
convivencia; además, el espacio propicia la revisión personal y colectiva de lo
que se realiza, creando oportunidades continúas para la autoevaluación y
coevaluación.
Beneficios para la comunidad
• Involucrar a las familias
mediante la explicación del tipo de organización que se piensa incorporar para
trabajar en la clase y la invitación a participar de la experiencia que se vive
en el trabajo por rincones; ésta es una oportunidad para que valoren el
desarrollo que alcanzan las niñas y los niños en términos de lo que hacen para
dirigir su aprendizaje.
• Ofrecer cobijo a la diversidad
de referentes culturales en los materiales y en las tareas que se proponen a
las niñas y los niños. Esta relación se puede concretar en la escuela llevando
elementos de la vida cotidiana que puedan compartir con el centro escolar y en
el aula.
Limitaciones
Puede suceder que existan
rincones que no les generen interés a las niñas y los niños; en ese caso, la
educadora deberá estar pendiente para modificar actividades, actualizar o
reemplazar materiales. Igualmente, es importante prestar atención al estado de
los materiales para valorar su deterioro y que así los rincones de aprendizaje
continúen siendo atractivos y útiles.
El hecho de que la educadora no ejerza un
control directo sobre la clase y abandone el protagonismo clásico de asumirse
como única “conocedora” del saber, posibilita la creación de una organización
donde las niñas, los niños y adultos que participen interactúen horizontalmente.
Participación del docente
- · La educadora debe modificar sus ideas respecto del orden y la disciplina, confiando en la capacidad de cada niña y niño.
- · Es necesario coordinar y prever las condiciones fundamentales para que puedan jugar y desarrollar capacidades.
- · Los rincones deben verse como parte de un trabajo estructurado y definido, evitando que sean actividades sin propósitos.
- · En estos espacios no se pierde el tiempo, sino que se fomenta el aprendizaje como una consecuencia de un trabajo debidamente planificado y organizado.
- · La educadora debe concretar las finalidades para cada rincón y proponer actividades que desarrollen capacidades según necesidades e intereses.
- · Es importante que exista una relación estrecha entre cada actividad propuesta y las capacidades, así como los contenidos curriculares.
· La niña o el niño deciden en cuál de los
rincones que hay en el aula quiere participar.
· Selecciona la actividad que desea realizar
conforme las opciones que ofrece el rincón elegido y selecciona los materiales
que empleará en las actividades.
· Al término de la actividad, se sugiere invitar a ordenar el rincón y dejar los materiales organizados.
Estructura didáctica
Comentarios
Publicar un comentario